Gratificación Instantánea: la epidemia de nuestra sociedad

Foto de un billete de un dólarHaciendo un poco de lectura dominguera, me encontré pensando y reflexionando sobre este gran problema que tenemos la mayoría de las personas: el deseo de la gratificación instantánea. Quien diga que no le pasa miente, y a los que lo admiten, quizás a conciencia o no, le vienen peleando desde hace años.

No ha sido hasta hace poco que estalló una ola de cursos de desarrollo personal, libros sobre como generar en cambios en nuestras vidas, y un largo etc. Al mismo tiempo, desde hace mucho tiempo ya convivimos con las clásicas ‘dietas mágicas’ y trucos infalibles que puestos en práctica nos deberían devolver resultados en apenas semanas.

Y a pesar que parece haber cierta maduración a la hora de entender como se generan y producen los cambios a nivel personal, la mayoría seguimos repitiendo como nenes “¡Pero lo quiero ahora!“. Siendo para mi lo más llamativo que pocas veces nos detenemos a pensar si realmente estamos listos para obtener los resultados que esperamos.

Chica en bikini negro tirada en la arena¿Estamos listos para ser millonarios? ¿Estamos listos para llevar y mantener el cuerpo perfecto? ¿Somos consientes de la madurez y dedicación que requiere mantener la pareja perfecta? Seamos o honestos: la mayoría, sencilla y llanamente, no lo está. Y acá viene lo interesante.

Si observamos un poco los proceso naturales de gestación y cambios, lo primero que vamos a notar es el tiempo que llevan en hacerse tangibles. El crecimiento de las plantas, el cambio en las mareas, las migraciones de las aves, y hasta los famosos nueves meses de embarazo. Son todos proceso largos, de maduración de crecimiento, de aprendizaje, que finalizan con un fantástico resultado final.

Que bueno sería tener esto en cuenta a la hora de plantear nuestros proyectos y desafíos personales. Porque quizás, para perder esa panza y mostrar los abdominales, primero hay que aprender sobre constancia y disciplina. Quizás, para ser millonario y mantener nuestra fortuna, primero hay que aprender a administrar y cuidar el dinero, a manejar recursos y generar estrategias de negocios. Quizás para obtener la pareja ideal primero haga falta conocerse más a uno mismo, desarrollar la paciencia, dejar egoísmos de lado, no juzgar y saber amar sin condiciones.

¿Será por eso que fallamos tan a menudo por más que seguimos intentando? La gratificación instantánea no contempla el proceso de maduración para obtener resultados. Y en la mayoría de los casos, para conseguir lo que queremos, primero tenemos que aprender, crecer y expandirnos. Los cambios no vienen solos, traen consigo más desafíos y responsabilidades que hay que saber mantener si no queremos volver a donde estábamos.

One Response to “Gratificación Instantánea: la epidemia de nuestra sociedad”

  1. Antes que nada felicidades por escribir tan interesante articulo, soy un hombre de mediana edad que creció en la cultura del esfuerzo y me sorprende ver como las nuevas generaciones, ya sea la del milenio, la generación E o como se le quieran llamar, demandan tener todo de forma rápida, para mi gusto y siendo un poco juez y parte diría es la generación maruchan, como la tan famosa sopa de vaso instantánea, se quiere tener todo en tres minutos, pero una vez obtenido el objetivo así como rápido se obtuvo, rápido se termina el entusiasmo por el mismo, cuando algo en la vida nos cuesta un proceso de esfuerzo necesario, se valora mas lo que se obtiene.

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